Como especialistas en el ecosistema, consideramos que estamos en un momento de maduración forzada. El “dinero gratis” de años anteriores desapareció, y tanto Proptech como Fintech en Latinoamérica están pasando de una fase de crecimiento salvaje a una de rentabilidad técnica y consolidación.
Aquí detallamos los retos más críticos que, en nuestra opinión, enfrentan estas verticales hoy:
- El reto transversal: de growth a profitability
Ya no basta con mostrar métricas de vanidad (como número de usuarios o descargas).
- Venture capital selectivo: los fondos están priorizando startups con unit economics positivos desde etapas tempranas. El reto es escalar sin quemar caja de forma descontrolada.
- Consolidación (M&A): estamos viendo una ola de fusiones y adquisiciones. Las startups pequeñas que no logran levantar su siguiente ronda están siendo absorbidas por las empresas resilientes (“camellos”) que sí tienen flujo de caja.
- Fintech: regulación y ciberseguridad
El sector Fintech sigue siendo el motor de la región, pero la “luna de miel” regulatoria terminó.
- Interoperabilidad y open finance: países como México (Ley Fintech), Brasil (Pix y open banking) y Colombia están forzando a las startups a compartir datos. El reto es monetizar esta apertura sin perder la ventaja competitiva frente a los bancos tradicionales.
- Fraude y cumplimiento (RegTech): con la sofisticación de los ataques mediante inteligencia artificial (principalmente deepfakes para robo de identidad), las Fintech están gastando hasta el 30% de su presupuesto operativo solo en ciberseguridad y cumplimiento normativo.
- Bancarización real: ya les dimos tarjetas; el reto ahora es dar crédito productivo a tasas sostenibles en un entorno de inflación que, aunque cede, sigue siendo volátil.
- Proptech: datos y el gap de vivienda
Proptech es quizás el sector más complejo por su dependencia del mundo físico y legal.
- Fragmentación de datos: en Latam, los registros de propiedad siguen siendo opacos y análogos en muchas ciudades. Sin datos limpios, los modelos de AVM (Automated Valuation Models) para tasar inmuebles fallan, afectando a los iBuyers (compradores instantáneos).
- Acceso al crédito hipotecario: el gran cuello de botella. Aunque la tecnología agiliza la búsqueda, si las tasas hipotecarias siguen altas y el fondeo es escaso, el mercado de compraventa se estanca. El reto es crear soluciones rent-to-own (alquiler con opción a compra) que funcionen financieramente.
- Tokenización de activos: hay un empuje fuerte por democratizar la inversión inmobiliaria vía blockchain, pero el reto es legal: ¿cómo haces que un contrato inteligente tenga validez ante un notario tradicional en la región?
¿Hacia dónde vamos?
La tendencia ganadora es el “FinProp”: la convergencia total. Las Proptech que no ofrecen servicios financieros (seguros, créditos, pagos) están destinadas a márgenes muy pequeños. La clave hoy es ser el dueño de la transacción completa, no solo del anuncio.




